¿Por qué adoptamos la democracia?

Desde los tiempos tribales adoptamos este sistema de gobierno; donde reina la opinión de la mayoría, ¿pero que podemos esperar de la opinión de la mayoría? ¿será provechosa para el avance y el bien común de La Nación?

¿No es la opinión de la mayoría, correcta y provechosa? pues, es relativo.  Podemos sugerir que si esta mayoría no está cualificada para ejercer su ejercicio democrático, no sabría de lo que está hablando ¿cierto? entonces, queridos iguales ¿por qué se ha popularizado esto?

¿Habrá sido el amiguismo que plaga la objetividad en nuestra razón? ¿o el populismo encontrado en saber qué es lo que la masa quiere? La respuesta no se las daré yo; razonemos juntos e indaguemos en lo que sabemos hasta ahora.

Propongo la siguiente alegoría:

Supóngase un barco en medio del océano, con una centena de marineros y un almirante.

Tendremos al marinero mas fuerte, con una masa muscular colosal; capaz de atraer a sus iguales con su poder de malear una herradura de acero y de brindar seguridad física a estos.

Otro de los tres personajes será el marinero más popular (del latín popularis, que siginifica todo lo que refiere al pueblo) este indudablemente sería el mas alabado, debido a sus técnicas de elocuencia y, debido a que es el que mas se parece al pueblo (ahí es donde reside su popularidad)  será el que tendrá todo el favor de este.

Y de último tenemos al Almirante; el designado para liderar la embarcación, con las herramientas lógicas y la visión del bote junto a su tripulación, sabrá que hacer en materia de tormentas y ciclones.

Pues estos tres son puestos en un podio; todos a demostrar sus habilidades ya antes ejemplificadas. La tripulación se fascina con verse reflejada en el marinero mas popular, pero se siente más segura con el más fuerte; aunque son apáticos ante el Almirante, aunque saben sobre sus capacidades ¿por qué será que no se fascinan ante él?

Porque aunque este -Almirante- sea el mejor para todos, no es el que refleja el espíritu de la tripulación, tampoco les puede proporcionar esa seguridad física del marinero fortísimo; solo puede proporcionar la senda del recto, que el barco no se hunda y que lleguen de nuevo al puerto.

Ahora; supongamos que sustituímos estas tres personas por gobiernos:

El fuerte sería la tiranía; gobierna el más fuerte, pero no es provechoso. Donde el mas fuerte gobierna con tosquedad extrema y con falta de moderación, le cuesta pensar con la cabeza fría y no sabe como reaccionar ante el naufragio -próximo- del barco. Esta es la tiranía, es actuar de manera desmedida.

El mas popular sería la democracia; donde gobierna el que tenga el favor del pueblo. Pero hay un error en este y es que, como expuse antes; ¿qué pasa si la tripulación no está cualificada para ejercer este derecho? ¿que pasa si esta población es suceptible a ideas banas y a discursos huecos? ¿que pasa si esta masa, está cometiendo el error de votar por alguien que no tiene las herramientas?

Pues efectivamente esta es la quimera de la democracia, nunca es lograda porque la masa solo vota en quién ve reflejadas sus ideas, no en quien tiene las herramientas.

El almirante sería la aristocracia; donde gobierna el mejor, el que tiene las herramientas, es decir, el más capaz. Las personas que se dedican a entender la materia política -funcionamiento del barco- y sabe como pensar ante problemas de cualquier materia -sabe como maniobrar el barco ante ciclones- es la mas apta para gobernanos a todos nosotros.

Porque esta es la aristocracia; es nuestro depósito de confianza en quien no nos vemos reflejados; sin embargo sabemos objetivamente que es la persona mas capacitada para no desviarnos de la vía Republicana.

 

Aristocracia

Del gr (aristos) que significa “excelente” y (krátos) <<poder>> o <<gobierno>>

1. f. En el mundo clásico, forma de gobierno según la cual el poder político es ejercido por los mejores.

Democracia

del gr  (demos) «pueblo»  y (krátos) «poder» o «gobierno>>

1. f. Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos.

Tiranía –

Del gr. (tyrannos), que significa “señor” o “amo”

2. f. Abuso o imposición en grado extraordinario de cualquier poder, fuerza o superioridad.

Detalle de la pintura

Raffaello Sanzio – “La escuela de Atenas” (1509)

La_scuola_di_Atene.jpg

 

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